El taller está dirigido a niños de 6 años en adelante.
El objetivo del taller además de aprender a pintar, es mostrarles a los niños que a través de la pintura pueden descubrir una manera de expresarse, de manera muy entretenida y con mucha libertad.
El espacio de trabajo está preparado con atriles y mesas de apoyo, ajustables a la altura de a cada niño. Se busca crear un ambiente cálido que los haga sentir cómodos, activar sus sentidos y así hacerlos sentir inspirados.
Cada niño es diferente, por lo que la enseñanza se realiza de manera personalizada y flexible, según las necesidades e intereses de cada uno.
El trabajo con los niños se hace en base al estímulo positivo. Siempre destacando los logros e invitándolos a desarrollar la autocrítica antes de interrumpir su proceso creativo con sugerencias y correcciones.
La técnica del óleo permite corregir los errores las veces que sea necesario, de esta manera los niños se sienten confiados y sin miedo a equivocarse.
Si bien la dinámica de trabajo es flexible y en muchos casos los niños traen sus ideas y quieren trabajar en ellas, siempre se les entregan conocimientos técnicos propios del óleo, trabajo de la textura, composición, dibujo, y lo más importante: teoría del color.
Durante la clase existe una atmósfera relajada y de respeto, que permite a los niños comentar entre ellos sobre el trabajo de los demás. Los niños se apoyan mutuamente y comparten sus experiencias entre ellos, permitiendo que sobre todo los más pequeños, aprendan a ver que sus errores pueden ser resueltos sin ningún problema. A su vez los más grandes se sienten felices al poder compartir lo que han aprendido.
A los niños se les enseña a cuidar el material y aprovechar al máximo sus virtudes, así como también a dejar todos sus materiales personales en orden y a lavar sus pinceles.